Según pasaban los días, la impetuosa necesidad de verte, de hablarte, de deleitarme con tu compañía, se volvía más critica en mi. No comía, no dormía, ya ni siquiera leía.
Dos semanas más tarde acudí a la vieja librería a buscar mi tomo de "paradise kiss" como era costumbre en mi.
Allí, sentada en la plaza de Santa Ana te vi: sola, perfecta, un ángel. Estabas leyendo un libro que me era conocido, no te percatabas de nada de lo que acontecía a tu alrededor; ni del viento, ni del tiempo... o las flores de cerezo que comenzaban a nacer en aquel viejo árbol... Levantarás la vista de repente, como si hubieses notado mi presencia.
-Buenas tardes... -Tu sonrisa lo iluminaba todo, siempre sonreías de aquella manera especial. para mi, única. Recuerdo que, la primera vez que oí tu voz, me pareció una mezcla de los más dulces y armoniosos tonos.
Sentadas en aquella plaza, hablamos durante horas, aun así, a mi me parecieron pocas. Con cada palabra que pronunciabas, perdía un poco más la razón. dejaba de ver el mundo con vistas a lo lógico. mi pulso temblaba cada vez que me mirabas... al momento de anunciar que debías irte, se me cayo el alma a los pies. no quería que te fueras, era algo inmentable para mi. Rápidamente, me decidí a lanzarme de pleno. Te invité, como quien no quiere la cosa, a tomar algo en aquel lugar Modernista tan famoso, Els quatre gats.
Note que te sonrojabas ante tan inocente petición, me complació ver como tus labios esbozaban una afirmación a mi pregunta. Estaba extasiada.
So sweet and nice :)
ResponderEliminar¡Una continuación magnifica mi Sheii!
ResponderEliminarUna cosa me hizo gracia, conozco una libreria que se llama "Els quatre gats", está en el pueblo de al lado.
Espero la siguiente parte.
Atte. Sonny~